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El pasado día 13 de Mayo de 2005, se publicó en diversos periódicos de Andalucía, unas declaraciones del diputado Antonio Romero recogidas por Europa Press referentes al número de armas existentes en Andalucía, y que se exponen literalmente a continuación.

IULV-CA alerta sobre la existencia en Andalucía de 16.420 armas cortas en manos privadas 

Romero teme que los ciudadanos estén buscando alternativas de defensa personal ante la falta de medios de las fuerzas de seguridad públicas SEVILLA, 12 (EUROPA PRESS)

Europa Press 12/05/2005 14:30

El diputado de IULV-CA Antonio Romero alertó hoy a la Junta de Andalucía de la existencia de 16.420 armas cortas de uso privado con licencia, según datos aportados por el Ministerio de la Presidencia.

En un comunicado remitido a Europa Press, Romero señaló que se pueden estar otorgando licencias de armas con "demasiada permisividad", lo que repercute en un "notable" aumento de adquisiciones, "siendo más del 50 por ciento para la práctica deportiva y un 40 por ciento para la seguridad personal o vigilancia privada".

En este sentido, el diputado de IULV-CA advirtió de que "no importa tanto el uso propio por el que se ha otorgado la licencia sino el hecho de que cada vez sean más los hogares andaluces que guardan armas, lo que conllevará una cultura armamentística que puede descontrolarse especialmente en una etapa en la que las fuerzas de seguridad públicas no garantizan sus servicios por falta de medios y personal".

Así, Romero defendió que la posesión de armas sea "monopolio" de las fuerzas de seguridad y que se establezcan restricciones "más severas" para la concesión de la licencia de armas a particulares. El diputado de IULV-CA mostró su preocupación ante la falta de controles que se realizan sobre las armas existentes, "no sólo en cuanto a renovación de licencias sino a la existencia de guías de las mismas y a las revisiones periódicas a las que deben someterse".

"De las 16.450 armas de fuego cortas existentes en Andalucía tienen uso particular unas 1.869, mientras que las pertenecientes a seguridad privada ascienden a 3.538, las armas de concurso de tiro deportivo son 7.268, las de avancarga suman 1,676 y las armas de coleccionistas se concretan en 2.069", concretó Romero.

Por provincias, según Romero, Málaga es la que mayor número de armas de fuego contempla con 4.133 ejemplares, siguiéndole Sevilla con 3.537, Almería con 2.209, Córdoba con 1.774, Granada con 1.708, Cádiz con 1.689, Jaén con 860 y Huelva con 510.

Como contestación al presente comunicado, este Presidente de la Federación Andaluza de Tiro Olímpico, D. Eduardo Jiménez Meana, responde al diputado en los siguientes términos el pasado 5 de Julio de 2005:

Respetado Señor: 

Después de 58 años de vida, de ellos 40 practicando el Tiro Deportivo, ya está uno acostumbrado a oír comentarios relacionados con las armas deportivas. Dichos comentarios provienen, en la mayoría de los casos, de personas de a pie ignorantes de la realidad. También, a lo largo de ese tiempo, he podido ver en la prensa algún trabajo, más o menos sensacionalista, de algún profesional de los medios, donde lo que más ha resaltado, es la fotografía de alguna pistola posicionada de forma amenazante. 

Sin embargo, cuando ese comentario proviene de un político, para más señas, Parlamentario Andaluz por IU-LV-CA, la cosa varía y adquiere un carácter peligroso por lo de influyente. 

El peligro radica en la capacidad de voz, más que de voto, cual es su caso, que el Parlamentario tiene en la sede del Gobierno de Andalucía. 

Antes de seguir con mi escrito, vaya por delante, el respeto que le profeso, tanto como persona, como por Parlamentario de mi Comunidad Autónoma. 

Sin embargo, Sr. Romero, leído su artículo, puedo observar, que estando quizás bien informado, yo no lo estoy en ese sentido, sobre la cantidad de armas cortas que existen en Andalucía, no lo esté Ud. tanto como de la calidad, en lo relativo a la posesión y/o uso del 50% que Ud. menciona y que se refiere a las de uso en la práctica deportiva, y que si no le importa, estoy en condiciones de devolverle el comentario que se ha permitido hacer en los medios.

 Sr. Romero, déjeme decirle que su comentario es totalmente alarmante, y carente de fundamentos. 

Verá, se lo voy a explicar, y además le voy a dar una pista más adelante para que en relación con el uso del otro 50%, es decir, el 40% de seguridad privada y el otro 10% de las Fuerzas de Seguridad del Estado y/o Autonómicas, pueda Ud. tirarse un detalle y proponer algo práctico en el Parlamento, y le aseguro que, en este caso, sí haría Ud. un buen servicio.

Sr. Romero,  ya sabe Ud. que cuando vamos a impartir una conferencia es, no sólo protocolario, sino muy conveniente para lograr la atención de los asistentes, que el presentador haga una descripción de nuestro currículum. De esa manera acapararemos convenientemente la atención del público. 

En ese sentido, y para conseguir igualmente su atención y la de quien lea este artículo me voy a presentar. 

Llevo desde el año 1965 practicando el Tiro Deportivo, es decir, 40 años de mi vida usando armas cortas de competición, que son al parecer las que preocupan a Ud., a mí, sin embargo, me preocupan mucho más los cuchillos, las hachas y otros enseres que utilizamos diariamente en nuestros propios domicilios o puestos de trabajo, así como los usuarios de ciclomotores que constantemente invaden nuestras calles saltándose los semáforos. Eso sí son las “armas” que provocan accidentes personales y daños a terceros. 

Afortunadamente, mi carrera deportiva ha sido bastante prolífica, tanto en actividad como en la consecución de títulos (perdóneseme la inmodestia), imagínese los tiros que he realizado. 

He tenido el privilegio de representar a España en más de 150 ocasiones. Campeonatos del Mundo, de Europa, Juegos Mediterráneos, Match Internacionales y Juegos Olímpicos. 

He impartido conferencias sobre el Tiro Deportivo en Academias Militares, Escuelas Universitarias, Institutos y Colegios. He formado a entrenadores en España e Hispanoamérica como Entrenador Internacional y miembro de la Escuela Española de Tiro Deportivo. He tenido la ocasión de asistir a cursos de la especialidad en distintos países, así como  participar en Congresos y Seminarios Nacionales e Internacionales. 

He sido Director del Programa de Detección de Talentos Deportivos del Consejo Superior de Deportes y miembro del Comité de Alto Rendimiento de la Dirección General de Actividades y Promoción Deportiva de la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía. 

He tenido el honor de haber sido nombrado varias veces mejor deportista, mejor entrenador por la Asociación de la Prensa Deportiva de Granada. He impartido conferencias sobre la prevención de la droga, de la mano de la Diputación de Granada. He fundado la Asociación de Atletas Olímpicos Andaluces, habiendo dictado charlas sobre el Olimpismo. Y lo más hermoso es que desde los 47 a los 52 años, estuve como alumno en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, con el único objetivo de poder aplicar posteriormente los inmensos conocimientos adquiridos, a mi deporte, y de esa manera ser lo más eficaz y objetivo posible. 

Sr. Romero, estoy en condiciones de indicarle, tanto por la experiencia narrada como por los cinco mejores años de mi vida en la Facultad del Deporte, que el Tiro Deportivo es una actividad sana, limpia, educativa, formativa y curiosamente carente de riesgos. Refiriéndome a esto último, debo decirle que el uso de un arma deportiva tiene menos riesgo que el uso de una bicicleta, porque es tal el sentido de la responsabilidad que se adquiere con su práctica, que, como en muchos colegios de Centro Europa, debería formar parte del proyecto curricular de los Centros educativos andaluces. 

Sr. Romero, desde que un adolescente entra a formar parte de la Federación, hasta que tiene 50 o 60 años, el tirador deportivo está ilusionado en llegar a ser internacional, y para ello, se cuida, se entrena y se mantiene todo una vida en una actitud deportiva, intentando superar su propia marca y llegar a lo más alto, imagínese las repercusiones positivas que afectan tanto a la familia como al trabajo, en definitiva, a la sociedad. 

Sr. Romero, si las estadísticas valen para algo, ustedes los políticos las manejan bien cuando quieren, puede informarse en la Mutualidad General Deportiva y verá que el Tiro Deportivo es junto con el Ajedrez, el deporte que menos accidentes tiene, es decir, NINGUNO. Pagamos 2,10 € por el seguro anual de nuestra licencia deportiva. Concretamente, la Federación Andaluza de Tiro Olímpico ha obtenido un premio de la citada Mutua, a la prevención de los accidentes deportivos.

Sr. Romero, la cultura armamentística que Ud. menciona en su artículo, no existe entre los tiradores deportivos. Nosotros, vemos en nuestra herramienta deportiva la misma aplicación que otros deportistas ven en la jabalina, la bota de fútbol o la raqueta de tenis, por citar tres deportes que primero se me vienen a la mente. Vemos en esas herramientas, un medio de competir, de medirnos con los demás en sana y leal competencia, de alcanzar la gloria deportiva a base de mucho esfuerzo físico y mental, y ello, sin mantener una lucha directa con el oponente, es decir, sin provocar la derrota de los demás, que en algunos deportes raya en la humillación.

 Sr. Romero, debería Ud. saber que las armas deportivas, según el Reglamento de Armas y Explosivos de la Guardia Civil, pueden guardarse en los domicilios de los usuarios, sin embargo, deben estar desactivadas y depositadas en cajas fuertes o cámaras acorazadas. Aunque somos muchos los que las guardamos en las cámaras acorazadas de las propias Galerías y/o Campos de Tiro deportivos.

Comenta Ud. que se pueden estar otorgando Licencias de Armas con demasiada permisividad, lo cual repercute en un notable aumento de adquisiciones.  

Pues mire Ud., yo estoy muy contento, porque una de las misiones que tenemos encomendadas las Federaciones Deportivas Andaluzas, por cierto declaradas de UTILIDAD PÚBLICA, según la Ley 6/1998, de 14 de Diciembre, del Deporte, es la promoción de nuestras modalidades. Eso no significa que exista permisividad, las Federaciones organizamos cursos de capacitación y pruebas especiales antes de otorgar el Certificado de Aptitud correspondiente. De esa manera estamos asegurando un correcto uso del material deportivo, al mismo tiempo que damos entrada en una actividad olímpica a personas, que gustándole la competición, no pueden acceder a otros deportes que, bien por su edad o alguna limitación física o sensorial (los ciegos), no tienen la posibilidad de realizarse personalmente. 

Debo indicarle Sr.,  que el Tiro Deportivo forma parte del Programa de los JJ.OO. desde 1896 y que desde entonces, jamás ha faltado a la cita olímpica, prueba evidente, dada la pulcritud de la Carta Olímpica, de que jamás dio señales de violencia o riesgo. El propio padre de los JJ.OO. de la Era Moderna, el Barón Pierre de Coubertin, era un campeón francés de Tiro. 

Sr. Romero, en su escrito pone de manifiesto su total ignorancia en el tema. Cuando se refiere a la falta de controles que se realizan sobre las armas existentes y a su renovación o revisiones periódicas, debo indicarle que no debe tener preocupación por ello, ¿o acaso pone usted en duda la eficacia de la Guardia Civil en los cometidos que se le encomienda? La Guardia Civil no renueva una Licencia de Armas sin que exista un verdadero control deportivo de su tenencia y uso, y por si fuese poco, las propias Federaciones Deportivas, somos, según la Ley 6/1998, del Deporte, agentes colaboradores de la Administración Andaluza, y además celosos guardianes del cumplimiento de la legalidad vigente. Y si de algo pecamos, es por ser extremadamente meticulosos en la admisión de nuevos federados. 

Sr. Romero, entiendo su preocupación como Parlamentario, e incluso como persona de a pie, en el tema de las armas. Nosotros los deportistas también lo estamos. Pero no de las armas deportivas, que nunca han dado problemas ni motivos de preocupación, sino de las armas que degüellan, las que son producto del contrabando o de las que se usan en los atentados y/o conflictos bélicos, las cuales, salvo algunas excepciones, en nada se parecen a las deportivas, tanto por su tamaño como por su contundencia. 

Sr. Romero, sabe Ud., lo mismo que yo, porque lo vemos reflejado en los medios, del asunto de la violencia en el deporte, tanto dentro como fuera de las canchas. Sabe Ud. igualmente, de los riesgos que conlleva la práctica de algunos deportes, sin contar con los llamados “deportes de riesgo”. No los voy a enunciar, sin embargo, sí son objeto de grandes programas y retransmisiones tele-radiofónicas. No he oído a ningún Parlamentario alzarse en contra de ellos. Y lo peor, no sólo es el riesgo del propio practicante, sino que en muchos casos se ven involucrados los espectadores e incluso las Fuerzas de Seguridad y/o los servicios asistenciales, con resultados, en algunas ocasiones, graves o muy graves. 

Está por ver, todavía, que en la práctica del Tiro Deportivo, tanto en el entrenamiento diario como en la propia competición, por muy numerosa que ésta sea, ocurra el menor accidente. ¿No le parece curioso que en un domingo cualquiera del año, donde se celebran infinidad de competiciones de tiro en todo el país, no aparezca en la prensa del lunes ninguna referencia violenta o accidente?, y así desde el año 1900, momento en el que aparece el Tiro Nacional en España por Orden de S.M. la Reina Cristina y con el apoyo de los políticos de la época. ¿No será que, como le dije al principio, en la práctica de este deporte, como en otros muchos, uno de los valores que se adquiere sea precisamente el sentido de la responsabilidad? 

Son igualmente motivo de su preocupación y las mete Ud. también en el saco del posible riesgo, a las armas de los coleccionistas. Debería saber que hasta ésas, están también controladas por la Guardia Civil, anotadas en el libro personal del coleccionista y sujetas a control por lo tanto, y además han sido convenientemente INUTILIZADAS. 

Por lo que respecta al otro 40% de poseedores y/o usuarios de un arma corta, y que como Ud. indica en su artículo, utilizan miembros de la seguridad privada, debo indicarle que, según la Ley de Seguridad Privada, una vez terminado el servicio, sus armas deben depositarlas en las cámaras acorazadas de las propias empresas, es decir, no se las pueden llevar a sus domicilios, ni tan siquiera pueden practicar por cuenta propia, como seguro desearían muchos profesionales para mejorar sus condiciones técnicas en beneficio del servicio que prestan, pero que el Reglamento de Armas de la Guardia Civil se lo impide (mire Ud. si controla la Guardia Civil). 

Sin embargo, y ahí la pista que le comentaba anteriormente, Sr. Romero, debería Ud. proponer e incluso exigir “velando por la Seguridad Ciudadana”, que los profesionales de la seguridad privada en vez de realizar sólo DOS ejercicios obligatorios al año, según la citada Ley, realizaran muchos más ejercicios, ya que portan en plena vía pública y con plena capacidad de uso ante una posible agresión o atraco un arma que le garantizo, por mi propia experiencia en el campo de la observación, no tienen, salvo honrosas excepciones, la destreza suficiente y por lo tanto, sí son un riesgo potencial para la Seguridad Ciudadana, de la que Ud. tanto se preocupa a juzgar por su artículo. 

Yo le propongo, Sr. Romero, que, como ciudadano pacífico que soy, que practica el Tiro y usa armas de concurso cada día, que apoye Ud. precisamente todo lo contrario, es decir, que los miembros de la Seguridad Privada, incluso, los de las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Autonómicas y Locales se federen. Es decir, todo aquel que lleve por imperativo de la Ley un arma corta como elemento de trabajo. De esa manera, como ocurre con esos mismos profesionales en gran cantidad de países, además de las enseñanzas profesionales recibidas en sus academias de formación, adquirirían valores y capacidades tan importantes como la concentración, el autodominio, la reflexión y el control ante el estrés y que nos vemos obligados a soportar y superar en la competición, que bien podría ser similar al estrés de un profesional ante una intervención violenta, en cuanto al dominio de las sensaciones psíquicas y posterior respuesta profesional. Esta capacidad de control del estrés, la entrenamos y dominamos en gran medida los tiradores deportivos, gracias a la continua práctica y afán competitivo; ¿No cree Ud. que podría ser un verdadero y eficaz sistema de entrenamiento y mejora profesional? 

En definitiva, Sr. Romero, le ruego, en la medida y por el medio que considere más oportuno, rectifique su comentario. Se lo ruego en nombre de los NUEVE MIL deportistas federados andaluces, que tengo el honor de presidir, muchos de ellos representantes y/o campeones de Andalucía, de España, de Europa, del Mundo, e incluso olímpicos, becados por la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía y por la Fundación Andalucía Olímpica, que tienen en el noble deporte del Tiro un medio de ilusión diaria y que constituye, no lo dude Ud., una mejora en su calidad humana y una constante formación ciudadana y que además de los valores que se obtienen en el deporte, adquieren, fomentan y demuestran constantemente el SENTIDO DE LA RESPONSABILIDAD, cualidad esta última, tan denostada en la sociedad de nuestros días. 

Sin otro particular, aprovecho la ocasión para saludarle atenta y respetuosamente. 

Las Gabias (GRANADA), 5 de Julio de 2005 

EL PRESIDENTE 

Fdo. Eduardo Jiménez Meana